En los últimos 10 años, menos del 4% de la población española acostumbraba a trabajar desde casa pero los confinamientos y las restricciones de movilidad debidas a la pandemia global, han disparado esa cifra en 2020 hasta más del 16%, según un reciente estudio publicado por Randstad. Son millones los profesionales que se han visto forzados a adaptarse a un sistema nuevo sin disponer de la formación necesaria, las herramientas precisas y en muchas ocasiones sin la cultura empresarial suficiente para apoyar este cambio.

Teletrabajar en casa

La pandemia global nos ha enviado a casa de forma masiva y nos ha forzado a perder el contacto personal. Nuestras oficinas y nuestros espacios de trabajo se han quedado vacíos. Se ha instalado forzadamente el teletrabajo, una tendencia que muchas compañías ya estaban adaptando, pero que se ha impuesto en todo el mundo sin tiempo para una adaptación ordenada y efectiva.

La gran mayoría de nosotros ha experimentado este cambio de forma abrupta. Independientemente de si trabajas para una compañía, o si eres un profesional independiente, te has visto obligado a reinventar tu forma de trabajar, tu forma de comunicar, de liderar, de colaborar, de ayudar a otros, de vender, de crear soluciones. La gran mayoría de esos procesos clave para tu desempeño profesional, se han canalizado a través del formato de la videoconferencia.


Esta situación nos ha forzado a crear nuevos contexto de trabajo y de colaboración. A depender de tecnologías que nos permiten compartir un espacio virtual, que tiene muchas desventajas en cuanto a la comunicación, pero que también puede aportar muchas ventajas. De hecho, según el estudio, el 66% de las empresas españolas aumentaron su productividad. Cuanto más se podría mejorar la productividad si los profesionales tuvieran acceso a formación especializada para mejorar su capacidad de comunicación y colaboración en las videoconferencias y reuniones virtuales.

Videoconferencia: la nueva normalidad

La videoconferencia es una tecnología implantada desde hace mucho tiempo pero nunca ha sido un espacio tan familiar como ahora. Para la mayoría de profesionales, por cuenta ajena o propia, se ha convertido en un espacio diario donde ocupan muchas horas. Un espacio de colaboración que muchas compañías ya han decidido implantar de forma definitiva más allá de la pandemia y que será parte de la nueva normalidad sobre todo cuando los datos prueban que mejora la productividad manteniendo esta modalidad de trabajo.

Hay diferencias importantes entre una videoconferencia y una reunión presencial. Hay un gran número de matices relacionales que se pierden y la capacidad para crear una conexión con el otro está mucho más limitada. Esta limitación se hace muy evidente en la imposibilidad de mirar a los ojos del otro y también en las limitaciones del encuadre, de lo que puedes ver. Curiosamente esta limitación del encuadre, también se puede convertir en una ventaja en función del contexto, porque tienes mucho más control sobre el mensaje y el input que recibe el otro.


Tanto si eres parte de una compañía, como si eres un profesional o consultor independiente, tu capacidad para liderar, colaborar y conectar de forma efectiva depende en gran medida de la calidad de tus videoconferencias, de cómo las preparas y cómo las llevas a cabo.

3 Tips para mejorar tu trabajo desde casa

Mejorar tu eficacia desde casa es aprender a llevar a cabo videoconferencias de forma eficaz y profesional y para ello debes dominar una serie de claves importantes. Claves que permiten sacar más rendimiento y mejores resultados de la colaboración.

  • Prepara tu videoconferencia y tu estado.

La primera clave para una videoconferencia efectiva tiene que ver con tu forma de prepararla, de definir tus objetivos e indicadores de éxito y de cómo defines la estrategia y acciones para la reunión. Pero también de cómo te preparas tú. Como te colocas en un estado de alto rendimiento para ese formato que te permita gestionar tu energía y el desarrollo de la reunión de forma efectiva.

  • Configura tu entorno.

Cómo optimizar tu entorno dentro de tus recursos y posibilidades es fundamental. Establecer un fondo que de soporte a tu apariencia y a tu comunicación. Iluminarte de forma apropiada, elegir un encuadre y una posición de cámara adecuados para dar soporte a tu mensaje y establecer la presencia necesaria para generar el máximo impacto.

  • Adapta la comunicación.

Para generar el máximo impacto debes adaptar tu lenguaje no verbal para acompañar tu mensaje de forma efectiva. Debes optimizar tu voz, tu energía, tus habilidades de escucha y tu capacidad para crear una conexión en este formato que te permita crear conexiones y obtener resultados de una forma colaborativa, a pesar de la distancia.

Para poder optimizar tu rendimiento en este formato y llevar a cabo tus videoconferencias de manera óptima, hemos creado un curso online en Videoconferencias Profesionales para que puedas aprender y manejar todas las claves para una videoconferencia profesional, a tu ritmo, desde cualquier lugar y con cualquier dispositivo.